| 02/07/2005 |
La Opinión
Los Ángeles |
ALTAMONT, California. (AP). — En lo que respecta a energía eólica, pocos lugares son más productivos, o más letales para los pájaros, que esta ventosa zona de colinas 50 millas al este de San Francisco.
En una época en que aumenta la demanda de fuentes de energía menos contaminantes, Altamont Pass se ha transformado en uno de los mayores productores de energía eólica del país, en el que se generan aproximadamente 820 millones de kilovatios por hora de electricidad libre de contaminación por año, suficiente para proporcionar energía a 120 mil casas durante un año.
Pero Altamont, con más de cinco mil molinos en las cumbres de las colinas, también se ha transformado en una trampa mortal para miles de pájaros migratorios que son destrozados por las aspas de las turbinas que giran a gran velocidad mientras atraviesan o buscan presas en esta región montañosa entre el área de la bahía de San Francisco y el valle San Joaquín.
Se calcula que entre 1,700 y 4,700 pájaros mueren cada año en las 50 millas cuadradas del Área de Recursos Eólicos de Altamont Pass. De esas muertes, entre 880 y 1,300 son aves rapaces protegidas federalmente como los búhos llaneros, los halcones cola roja y las águilas reales, según un estudio divulgado el año pasado por la Comisión de Energía de California.
"Altamont está matando más aves rapaces que ninguna otra granja eólica en América del Norte", dijo Jeff Miller, un defensor de la vida silvestre del Centro para la Diversidad Biológica. "Una cantidad increíble de aves rapaces mueren en ese lugar, y es difícil creer que no tenga algún impacto en las poblaciones".