CASTELL DE CASTELLS
REDACCIÓN
La Coordinadora d´Estudis Eòlics del Comtat en una nota de prensa difundida ayer y que firma su presidenta, la bióloga Anna Climent i Montllor, tilda de «incompatible» la reciente declaración de paraje natural de la montaña de Els Arcs y la instalación de siete aerogeneradores de 100 metros de altura en el término municipal de Castell de Castells.
Este colectivo recuerda que uno de los argumentos para proteger Els Arcs es su riqueza de fauna, particularmente águilas, halcones y buhos. Y argumenta que estas aves «estarán condenadas a muerte» a pocos kilómetros de distancia de este paraje, que será donde se instalarán los molinos del Plan Eólico.
La coordinadora insiste en que estos aerogeneradorse constituyen una «agresión» para el entorno natural de Castell de Castells.
El blanco principal de las críticas de este colectivo es la alcaldesa de Castells, Rosa Pérez, del PP. El comunicado de prensa ve sólo una motivación económica en la decisión de la alcaldesa de autorizar la instalación de los siete aerogeneradores.
«La pregunta es: Esta señora tan sensible al valor paisajístico de una zona (Els Arcs) y tan preocupada por las energías alternativas ¿lo estaría igual si no recibiera dinero de los molinos y ahora también de la declaración del paraje natural municipal? ¿Es el color verde del dinero el que le hace ser más ecológica?», interpela la Coordinadora d´Estudis Eòlics del Comtat.
Riqueza arqueológica
Este colectivo también alude a los hallazgos arqueológicos efectuados recientemente en el yacimiento de la Cova de Santa Maira, situado también en el término de Castell de Castells. Afirma que esta riqueza arqueológica constata todavía más los valores culturales y naturales del municipio.
«No nos engañe señora Pérez; si se preserva una zona como un espacio natural no se puede agredir instalando molinos, es incompatible», indica la nota de la coordinadora.
El colectivo afirma que a la alcaldesa con esta contradicción de preservar Els Arcs, pero autorizar la instalación de aerogeneradores, «se le ha visto el plumero». «La gente de Castells comienza a hartarse», afirma el comunicado.